El Árbol De La Vida

El Árbol de la Vida es la tecnología de Creación de Realidad

Es considerado el arquetipo que explica cómo se crea la Realidad a través de la unión entre los Mundos Espirituales y el Mundo Físico.

La Realidad está formada por 4 mundos. Los 3 primeros, forman parte de los Mundos Espirituales o los No Físicos, y el último, hace referencia al Mundo Físico o Material:

  • El mundo de la Emanación: Atzilut
  • El mundo de la Creación: Briah 
  • El mundo de la Formación: Yetzirah
  • El mundo de la Acción: Assiyah
  • El Árbol de la Vida es el arquetipo que explica cómo se crea la Realidad
  • En su representación une los Mundos Espirituales con el Mundo Físico
  • Muestra la estructura de tu Alma y la de toda la Humanidad. Por lo tanto, presenta a la vez la Realidad interna de cada Alma como la Realidad externa en la que todos vivimos.

Las 10 sefirot y su significado en el Árbol de la Vida

Sus nombres son los siguientes, de la más alta a la más baja, escrito en hebreo y transliterado al castellano con su traducción:

  • Kéter (Corona)
  • Jojmá (Sabiduría)
  • Biná (Entendimiento)
  • Jesed (Bondad)
  • Guevurá (Fuerza)
  • Tiferet (Belleza)
  • Netsaj (Victoria)
  • Hod (Esplendor)
  • Yesod (Fundamento)
  • Maljut (Reino)

Y esta es su distribución en el Árbol de la Vida (de arriba a abajo y de derecha a izquierda): 

  • Kéter, la 1ª Sefirá, es la Conciencia de Dios y es el punto que toca a la Unidad. Contiene todas las almas y todos los archivos con la información de nuestras reencarnaciones. Es la memoria universal de todos los universos y dimensiones. Es intangible e incomprensible para el Alma corriente
  • Jojmá, la 2ª Sefirá, es la dimensión de la Sabiduría y es la Conciencia del Universo. Esta Sefirá es la meditación cabalística sobre Letras Hebreas y los 72 Nombres de Dios. Por lo tanto, acoge la verdadera fuerza del hombre: la espiritual.
  • Biná, la 3ª Sefirá, es la inteligencia que hace posible la distribución y el tránsito de la Conciencia Divina hacia mundos más tangibles. De esta Sefirá es de donde proviene nuestra Alma y los primeros componentes plurales de la Creación, es decir, las 22 Letras Hebreas. Es la sede de la Mente, la lógica, lo racional y de los sistemas de creencias. Y además, hace de puente entre la Unidad y la Multiplicidad. 
  • Jesed, la 4ª Sefira, es la Bondad y la Misericordia. Está asociada al arquetipo del patriarca Abraham, y, por lo tanto, nos habla de Generosidad y de Abundancia. 
  • Guevurá, la 5ª Sefirá, representa el rigor, los obstáculos y las dificultades. Esta Sefirá es el poder de las fuerzas y las leyes de la naturaleza que tratan de someter la voluntad del ser humano, y que, en la mayoría de ocasiones, lo consiguen. Representa el Tikún o la rectificación del Mundo por el camino duro
  • Tiferet, la 6ª Sefirá, representa la capacidad de atraer a otras Almas en rectificación o en arrepentimiento al origen. En hebreo se dice traer las almas en Teshuvah. 
  • Netsaj, la 7ª Sefirá, es la Creatividad, el don artístico, científico, inventivo, imaginativo, etc. Representa la Humildad, pues está asociada a Moisés: el más humilde de todos los humanos. Además, elimina los malos decretos y junto con Hod, la 8ª Sefirá, crea el pequeño tribunal: una especie de “audiencia previa” de nuestras almas en la que se pueden dirimir juicios por nuestras acciones que no precisan de instancias más superiores.
  • Hod, la 8ª Sefirá, representa un tipo de profecía llamada “sin reverberación”. Corresponde a un nivel de conciencia que se asimila al sacerdocio, pues la figura asociada es la de Aarón, el Gran Sacerdote del Templo y hermano de Moisés. Según los cabalistas más avanzados, esta Sefirá elimina los ángeles acusadores.
  • Yesod, la 9ª Sefirá, es la conexión directa entre Los Mundos Espirituales y el Mundo Físico. Para que la bajada de bendiciones desde los Planos Superiores sea efectiva, esta conexión tiene que estar limpia y sin fisuras. Representa el Sustento, la Abundancia Económica y está asociada también al mundo de los sueños, la sexualidad y la caridad.
  • Maljut, la 10ª Sefirá, corresponde al Mundo Físico. En ella se materializa físicamente todo aquello que provenga de las anteriores Sefirot, ya sean bendiciones o maldiciones. Para ampliar nuestro recipiente y atraer maravillosas bondades a nuestra vida, es fundamental saber que prácticas realizar, como las meditaciones de los 72 nombres de Dios.

El Significado de los 22 senderos del Árbol de la Vida

¿Dónde nos llevan estos 22 senderos? La respuesta se esconde tras su Numerología.

Volviendo a la reflexión anterior, si sumamos las 10 Sefirot con las 22 letras hebreas, nos da 32.

Y 32 es exactamente la numerología de la palabra hebrea lev לב, que significa corazón. 

A través de estos 22 senderos y de la Torá, pues la primera letra de la Torá es una bet ב y la última una lamed ל, ambas formando la palabra lev לב, que significa corazón.

El Tikún se genera a través del Mundo Astral, que está compuesto por 7 planetas y que son representados en el Árbol de la Vida en este orden:

Como ves, cada planeta está vinculado a una Sefirot y todas ellas tienen influencia en la última, Maljut, el Mundo Físico.

Nuestra Alma proviene de Biná, la 3ª Sefirot que corresponde a Saturno, y en Tierra es el lugar donde manifiesta la información que recoge de todos los planetas del Mundo Astral. 

También aparece en la Torá, que según la tradición es el manual de instrucciones de la Realidad con el compendio de todas las ciencias, conocimientos y leyes universales. En ella aparecen los nombres de las Sefirot en el Éxodo 31.3:

וָאֲמַלֵּ֥א אֹתֹ֖ו ר֣וּחַ אֱלֹהִ֑ים בְּחָכְמָ֛ה וּבִתְבוּנָ֥ה וּבְדַ֖עַת וּבְכָל־מְלָאכָֽה

En la Torá, se dice qué a Adam se le prohibió comer del Árbol del Conocimiento del bien y del mal. Esto, no es más que una metáfora para hacer entender a los iniciados qué, el Alma Humana, no estaba bien preparada para encarnarse en un cuerpo físico y vivir una experiencia dual.

Por este motivo, el Creador si le dio permiso para comer del fruto del Árbol de la Vida, ya que el Alma se encontraba en su hábitat natural, el Jardín del Edén, un lugar NO físico.

Así que ahora, te toca escoger en qué sendero quieres adentrarte:

  • El del Árbol del bien y del mal
  • El del Árbol de la Vida

➤ Al escoger el camino que lleva al Árbol del bien y del mal, vivirás atado a una vida animal con un único objetivo: satisfacer a tu cuerpo. Estarás dominado por los Astros, el Tikún y todo el Inconsciente, experimentando eventos sobre los que no tendrás control (algunos de ellos buenos y otros no tanto).

➤ Si por lo contrario, decides recorrer los senderos del Árbol de la Vida, tu experiencia vital será proactiva. Alcanzarás la plenitud, aprenderás a bajar bendiciones del Cielo a la Tierra y conseguirás controlar el Mundo Astral a tu favor para experimentar aquello que deseas.

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